En Clínica razonable hacen un resumen sobre la última guía clínica de Insuficiencia Cardiaca del centro escocés de evidencia SIGN

  • Los pacientes con insuficiencia cardíaca con fracción de eyección reducida de todas las clases funcionales de la NYHA, deberían tomar un IECA (ARA II en intolerantes).
  • Todos los pacientes con insuficiencia cardíaca con fracción de eyección reducida, clase NYHA II-IV deben iniciar tratamiento con beta-bloqueantes en cuanto la situación sea estable.
  • Los pacientes con insuficiencia cardíaca con fracción de eyección reducida que tienen síntomas continuos, NYHA clase II a IV, FEVI ≤35%, a pesar del tratamiento óptimo, deberían ser tratados con antagonistas de los receptores de mineralocorticoides (espironolactona y eplerenona), a menos que estén contraindicados por la presencia de insuficiencia renal (enfermedad renal crónica estadio > 4-5) y/o hiperpotasemia (K> 5,0 meq / l).
  • Los pacientes con insuficiencia cardíaca con fracción de eyección reducida que tienen síntomas continuos, clase NYHA II-III, FEVI <40%, a pesar del tratamiento óptimo, deberían tratarse con sacubitril / valsartán en lugar de IECA o ARA II, salvo que esté contraindicado. Puede ser considerado también en pacientes con síntomas de clase IV de la NYHA. Si los pacientes ya estaban tratados con IECA, éste debe interrumpirse durante 36 horas antes de iniciar el tratamiento con sacubitril / valsartán para reducir al mínimo el riesgo de angioedema.
  • Los pacientes con insuficiencia cardíaca con fracción de eyección reducida de clase NYHA II-IV, FEVI ≤35%, que hubieran tenido un ingreso hospitalario previo debido a la insuficiencia cardíaca en los 12 meses anteriores, pero se han estabilizado con terapia estándar durante al menos cuatro semanas, deberían recibir ivabradina, si la frecuencia cardíaca en ritmo sinusal es ≥75 latidos / minuto a pesar de la dosis máxima tolerada de beta-bloqueantes. Si bien, antes de iniciar el tratamiento con ivabradina es preciso consultar al especialista.

En el blog del Centro de Salud Ofra Delicias-Miramar hacen referencia a un artículo de Family Practice en el que comparan la PA tomada con la manga remangada, sobre la manga y el brazo desnudo. Concluyen que

Por tanto, aunque estudios previos sugieren que las medidas de PA sobre la ropa son aceptables, los presentes resultados indican que la PA debe ser determinada sobre el brazo desnudo, tal y como recomiendan las guías clínicas.


En “Un enfermero curioso” nos destacan sobre la administración IV de la metoclopramida que

Una revisión sistemática reciente concluyó que, en comparación con la administración en bolo, la infusión intravenosa continua de metoclopramida reducía la aparición de efectos secundarios extrapiramidales1.


De nuevo Clínica razonable repasa la utilización de antinflamatorios tópicos en el dolor musculoesquelético crónico con la conclusión de que

El diclofenaco tópico y el ketoprofeno tópico pueden proporcionar buenos niveles de analgesia en la osteoartritis (“artrosis”). Solamente alrededor del 10% más de los pacientes consigue el mismo resultado con placebo (falso medicamento) tópico. No existen pruebas para otros trastornos dolorosos crónicos.

También repasan el uso de antiinflamatorios tópicos en el dolor agudo llegando a que:

Los AINE tópicos proporcionaron buenos niveles de alivio del dolor en condiciones agudas tales como esguinces, distensiones y lesiones por esfuerzo excesivo, probablemente similares a las proporcionadas por los AINEs orales. Las formulaciones en gel de diclofenaco (como Emugel®), ibuprofeno y cetoprofeno, y algunos parches de diclofenaco, proporcionaron los mejores efectos. Los eventos adversos fueron por lo general mínimos.


Infac repasa las recomendaciones de uso de los Inhibidores de la Bomba de Protones. Entre otros apartados establece los criterios de retirada:

¿Cuándo se puede considerar una deprescripción (retirada o disminución de dosis) del IBP?
•Pacientes asintomáticos en los que no hay una indicación clara para el uso de IBP.
•Pacientes con dosis altas de mantenimiento de IBP son candidatos a una reducción de dosis.
•Pacientes con ERGE o dispepsia tratados con IBP que están asintomáticos un mínimo de tres meses.
•Pacientes que han sufrido úlceras gastroduodenales y que han completado el tratamiento de 4-8 semanas o el tratamiento erradicador de H. pylori.
•Cuando la indicación que motivó la gastroprotección no está vigente
No se recomienda mantener el tratamiento a largo plazo con IBP para síntomas  gastrointestinales sin intentar, al menos una vez al año, retirar el tratamiento o disminuir la dosis, excepto en pacientes con esófago de Barrett, esofagitis grado D (clasificación de Los Ángeles) o hemorragias gastrointestinales

Muy interesante como de costumbre, la entrada del blog “El rincón de Sísifo” que analiza las últimas publicaciones sobre el uso de estatinas en la prevención primaria de la enfermedad cardiovascular

 concluyendo que:

…la disputa sobre el papel de las estatinas en la prevención 1ª de la enfermedad cardiovascular. Una guerra con buenos y malos, cuyo rostro cambia en función del color del cristal con el que observemos la contienda, víctimas inocentes (siempre los pacientes) y daños colaterales (en términos de credibilidad). Una vez clara la base evidencial, nos decantamos por posicionarnos del lado del paciente, para tomar conjuntamente la decisión de tratar o no tratar, tras haber discutido los pros y contras de cada opción y, por supuesto, haber constatado que la modificación de hábitos de vida es inviable o ineficaz.

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